El ayuntamiento de Madrid tiene la costumbre de recoger en camiones de basura, a primeros de cada mes, las vidas convertidas en añicos de algunos habitantes de la ciudad. Sonia tiene la costumbre de querer sin ser querida y de saltar al vacío detrás de ilusionistas a quienes se les ve el truco tras unas pocas actuaciones.
De la inagotable Beta.