Desde entonces, a lo largo de más de 10 años me fueron llegando noticias de Ral desde diversos lugares: México, Estados Unidos, Inglaterra, Escocia, Alemania, España. De un modo errático me iba contando su peregrinaje. En una de esas idas y venidas encontró a su gran amor —un hecho que él definió como un milagro en este mundo sin orden— y luego su rumbo se acogió al destino. “Ni el sueño ni las estrellas ni mucho menos la belleza / pudieron advertirme lo que el destino preparaba para mí / Mucho mejor así / más brillante y dorada fue la sorpresa”.
[..] Después de todo, los artistas viven de la extrañeza de las cosas…
De Florencia Abbate, en Libro de Notas

No necesariamente son los buenos, los justos o los poderosos
los que disfrutan del jardín de Buenaventura
ni tampoco los tontos o los pobresLos coloridos jardines
cisnes, patos, ardillas, gaviotas, urracas,
cipreses
y muchas floresSino los que tienen suerte y paz
R. Veroni (foto y texto)
Su columna de dibujos en Libro de Notas aquí.
Y mucho más de él, aquí.
[...] « Virando al oeste… Tránsito 26 Agosto, 2008 De su trabajo, Vacuun (vacío), Ral Veroni me [...]